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Cuántos impuestos paga realmente una LLC

Quiero pagar menos impuestos, legalmente · 28 de julio de 2026

Es la primera pregunta que hace todo el que abre su empresa aquí, y casi siempre viene mal planteada. No es cuánto paga una LLC. Es cuánto vas a pagar tú, porque en la mayoría de los casos la LLC no paga nada por su cuenta.

La LLC no es una figura fiscal

Esto es lo que confunde a todos. La LLC existe para el estado, no para el IRS. Ante el IRS, tu LLC es transparente: no la ve. Ve a los dueños.

Si eres el único dueño, el IRS trata tu LLC como si fueras tú mismo trabajando por tu cuenta. Las ganancias pasan a tu declaración personal y ahí se pagan. Si son varios dueños, se reparte entre ellos. En ninguno de los dos casos hay un “impuesto de LLC” separado.

Por eso comparar una LLC contra una corporación por los impuestos que paga no lleva a ningún lado. Lo que cambia no es la etiqueta: es cómo sale el dinero hacia ti.

Lo que en realidad terminas pagando

Sobre las ganancias de tu negocio caen dos cosas distintas, y conviene no confundirlas.

La primera es el impuesto sobre la renta, el de siempre, por tramos: mientras más ganas, mayor es el porcentaje sobre la parte de arriba.

La segunda es la que agarra desprevenido a casi todo el que viene de ser empleado. Cuando trabajabas para alguien, tu patrón cubría la mitad de las contribuciones de Seguro Social y Medicare. Ahora las dos mitades son tuyas. Sobre las ganancias del negocio, eso ronda un 15% adicional.

Esa es la sorpresa clásica del primer año: la persona calculó su impuesto sobre la renta, apartó ese dinero, y en abril se encontró con una cuenta bastante más grande de la que esperaba.

Dónde empieza a importar la estructura

Aquí es donde la decisión deja de ser trámite y empieza a ser dinero.

Una LLC puede pedirle al IRS que la trate como corporación S. No cambia tu empresa ante el estado; cambia cómo se reparte lo que ganas. Te asignas un sueldo razonable por tu trabajo, y sobre ese sueldo pagas las contribuciones. El resto de la ganancia se distribuye de otra forma.

Cuando el negocio deja poco, ese arreglo no compensa: cuesta más en contabilidad y nómina de lo que ahorra. Cuando el negocio empieza a dejar de verdad, la diferencia se vuelve seria.

No hay un número mágico que sirva para todos, y desconfía de quien te lo dé sin ver tus cuentas. La pregunta correcta es cuánto de lo que ganas es pago por tu trabajo y cuánto es rendimiento del negocio. Esa proporción, y no una cifra copiada de internet, es la que decide.

El error que sale más caro

No es elegir mal la estructura. Es mezclar el dinero.

La cuenta del negocio usada para el gasto de la casa. El carro a nombre personal pero pagado por la empresa. Retiros sin registrar. Cuando eso pasa, se pierden dos cosas a la vez: deducciones que eran legítimas y no se pueden comprobar, y la separación entre tu negocio y tu patrimonio, que es la razón principal por la que abriste una LLC.

Una empresa con las cuentas revueltas protege mucho menos de lo que su dueño cree.

Lo que sí puedes hacer este año

Separa las cuentas hoy, aunque el resto quede pendiente. Aparta dinero cada mes en lugar de esperar a abril, contando las dos cargas y no solo una. Guarda comprobantes de lo que de verdad es del negocio. Y si tu negocio ya está dejando bastante más de lo que te pagarías por hacer ese trabajo, siéntate a revisar la estructura con alguien que vea tus números.

Ninguna de esas cuatro cosas requiere un cambio grande. Las cuatro juntas suelen valer más que elegir “la mejor” figura legal.

Esto es lo general. En tu caso concreto hay detalles que ningún artículo puede adivinar.

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